Claudio Pecchio. Bronces que hablan
Por Carolina Marín Guevara

No se imaginaba Cladio Pecchio que la necesidad de crear con sus manos una figura escultórica se le presentaría a unos 3 mill metros de altura pilotando un avión. "Es que como los aviones, después de ser programada su ruta de viaje, prácticamente llegan solos a su destino, queda en el aire mucho tiempo para pensar, meditar o para tallar un trozo de madera". Comandante piloto y dueño de una flota de aviones primero, ahora es propietario de unos bronces que hablan al tacto y a la vista.

Pecchio se hizo escultor hace 15 años y la idea e inspiración le llegó del aire. No es frecuente que esto ocurra, pocos han sido tocados por ese halo luminoso capaz de cambiar destinos. Pero así fue este artista quien, luego de haber desarrollado una carrera empresarial, penetró esa frontera casi etérea de la creación.

Unió pasiones como la aviación, la fiesta brava, una curiosidad casi infantil y el talento de sus manos para dar vida a figuras humanas y animales que merodean desde el jardín de su casa hasta las salas de exposición del país y de España, en sus inicios y de galerías en sur y centro América y el resto de Europa, en la actualidad.

Para Pecchio la inquietud artística es permanente porque "la creación no es un asunto esporádico que quizá viene como la inspiración divina. El creador tiene un quehacer en el arte, tiene que vivir el arte las 24 horas del día para nutrir su imaginación y buscar lo que quiere hacer. Observar la naturaleza y cómo la quiere representar, qué quiere decir del ambiente que le rodea. Hay que extraer del ambiente una idea que exprese de una manera bella, lo que nos rodea".

CAROLINA MARÍN GUEVARA: El arte siempre va a contemplar la belleza?
CLAUDIO PECCHIO: Indudablemente. Un artista puede hacer las cosas más abominables, pero si no lo hace bonito, no sirve, a la gente no le gustan las cosas feas. Lo que representa una obra puede o no gustarle a la gente, pero tiene que estar bien hecho. Si lo haces mal, es todo el arte malo que está por las calles. La creación es una línea muy sutil, muy difícil. La creación es lo que hizo el Señor con nosotros. Sin embargo, nosotros creamos algo que transmite, que se mete en la gente. La obra debe ser capaz de introducirse en el alma de la gente y extraer alguna sensación.
CMG: ¿Qué intenta tansmitir con su obra?
CP: Mi forma de ver el mundo, cómo lo veo yo, así lo plasmo, y así lo enseño. Si esas figuras dicen algo, hacen pensar o sentir, estoy logrando mi objetivo, porque como artista estoy moviendo sentimientos en las personas.
CMG: ¿
El proceso de creación artística pasa por satisfacer las propias vivencias del artista o en el fondo busca la aceptación?
CP: Es un proceso de crecimiento, de evolución. Nadie nace artista per se. El artista se empieza a hacer artista, sigue evolucionando en su arte, bien o mal - eso es otra cosa; los que logran decir algo, comunicar lo que quieren expresar, logran su objetivo. Si lo que quieren decir es importante, trascenderá.
CMG: ¿Qué encuentra en el bronce como medio para que sus esculturas se soporten y se expresen?
CP: El bronce tradicionalmente es la expresión del arte duradero. El bronce le permite al artista plasmar una obra y que ésta quede eternamente. También este material es majestuoso y muy bello. La piedra y los otros materiales efímeros mueren con el tiempo. La humanidad ha utilizado el bronce casi desde la prehistoria, eso no ha cambiado. Este es el material noble por excelencia para un escultor.
CMG: ¿Es pretender la eternidad?
CP: Es el mismo sentimiento que te da un hijo. Es tuyo con todas sus imperfecciones, es tu creación. Todos los días crees que has podido hacerlo mejor, pero allí están. Hay creaciones que te gustan y otras que no, pero todas son hechas por el artista, tienen una razón, un motivo, pretenden una búsqueda de expresar lo que oralmente no tiene palabras. Es una forma de hablar, de comunicarte.
CMG: ¿Por qué arte figurativo?
CP: Yo hago mi obra y trato de transmitir. En el momento en que despierto una sensación en la otra persona y esa obra comienza a dialogar, ya yo logré mi objetivo. Sin embargo, el colectivo dirá si es una obra aceptada o no. El arte conceptual es mucho más complicado porque el espectador se tiene que meter en el hermetismo de un lienzo y hurgar en el espíritu del artista. Es como quedarse del lado de atrás de una ventana cerrada.
CMG: La búsqueda del movimiento es parte importante en sus esculturas...
CP: Yo creo que para lo estático está la fotografía. En una obra de arte lo importante es mostrar la tensión. Si yo no plasmara eso, estaría haciendo una estatua. Yo tengo algunas piezas que son estatuas que manejan otros conceptos que simbolizan otras ideas, pero siempre están diciendo algo que debe ser leído por los que observan la obra.
CMG: ¿Cuáles han sido sus maestros, a quiénes busca a través de sus creaciones?
PC: El proceso fundamental de mi obra - que comenzó con las once piezas que componen la corrida de todos- tiene una influencia muy boteriana. Digo boteriana porque este artista colombiano (Fernando Botero) se hizo en la cultura atípica de las piezas gordas a través de un mecanismo distinto. La figura humana gorda o rellena comenzó a trabajarla Rubens, entre otros artistas. Pero las personas que han visto mi obra no me hacen referencia de Rubens, sino de Botero.
Entre Fernando Botero y yo hay una inmensa diferencia. Él es una referencia conceptual para mí. Sin embargo, Botero es surrealista y yo no lo soy, mis figuras son reales, son figurativas. Para Botero su marco de trabajo son los volúmenes. Botero es el artista que mejor se ha vendido en el mundo, pero hay que tener en cuenta que ha tenido como sala de exhibición las calles de las grandes ciudades del mundo. El Paseo La Castellana, en Madrid, la 5ta Avenida en Nueva York, los Campos Elíseos en París, entre muchas otras localidades. A Botero deben haberlo visto más personas que a Miguel Ángel.
CMG: ¿En este momeno cuál es su búsqueda, hacia dónde se dirige su obra?
CP: Si yo tuviera el manejo de mi mente, de mi destino, si yo pudiera decir qué puedo pensar pasado mañana, sabría la tendencia de mi obra. Mi búsqueda está en lo que me rodea, estoy todo el día buscando, por eso no sé qué es lo que me voy a encontrar. Yo lo hago es ver cómo se comporta la naturaleza, cómo se transforman los seres humanos. De pronto hay un hecho que me prende una luz y yo me pongo a trabajar sobre eso.
Los bachacos en los que estoy trabajando no nacen de un huevo, tienen un año evolucionando en mí. Después de este tiempo de estar pensando, comiendo, durmiendo con los bachacos en mi mente, terminaron saliendo esas figuras a las que todavía les falta.
Estamos en la búsqueda, caminando por todo lo fue hizo el Cubismo, el arte moderno.
CMG: ¿De qué manera le ha impactado la realidad mundial, nacional, los últimos acontecimientos que hemos vivido en tiempo real?
CP: Estos grandes cataclismos traen expresiones de lo que ha sucedido. Lo que pasó en las Torres Gemelas será pintado, esculpido, escrito y hecho de mil maneras que no se habrían realizado de no haber vivido ese trauma. Hoy por hoy el artista tiene un panorama de donde escoger inmensamente grande. El arte va y a la vez es esponja. Si de estos acontecimientos el arte se transforma en algo trascendente, quedará un legado; si no, será como una crónica de estos años, como el haber plasmado un momento. Mientras, yo sigo enla búsqueda.
Estamos ante un arte en plena evolución, en pleno nacimiento, en donde Picasso ya comienza a ser un clásico y resulta que este artista ha sido contemporáneo de muchos otroa artistas.
La humanidad y el arte ya no aceptan parámetros y la globalización ha ocasionado una carrera vertiginosa en la creación. También se han incrementado las posibilidades de los artistas gracias a la tecnología. Quién podría imaginar lo que hubiesen hecho Leonardo Da Vinci o Miguel Ángel en esta época con ella, cuando incluso, con los recursos de que disponían en su tiempo, fueron unos monstruos.
En medio del mare magnum tecnológico siempre estará la creación del artista, las manos que darán vida, volumen, forma, textura, brillo y expresión a una idea o a un sentimiento. "Si mis obras despiertan ternura, rabia, alegría. rechazo o agrado, yo como artista habré cumplido una misión: ahora, si pasa desapercibida, entonces yo me pongo a llorar."